Una historia de Silicon Valley: Google

Google

Vivir Silicon Valley es vivir la locura más trendy que uno pueda imaginar. Quizás Tokio tenga un compenente más vanguardista, algo así como el laboratorio donde se prueba todo lo que sale de la Bahía.

En noviembre del 2011 gracias a los genios de Euroresidentes y aprovechando que me había trasladado a fotografiar a California durante un año decidimos que sería muy buena idea contar desde las perspectiva de un fotógrafo cómo es el lifestyle de Silicon Valley. Así nació Silicon Valley Lifestyle.

De aquello ya ha pasado un tiempo y por cuestiones de trabajo no puede darle continuidad. En ese tránsito han pasado muchas cosas buenas, buenas. Ahora que estoy de vuelta en Alicante por unos meses he vuelto a revisar algunos de los trabajos hechos para Expansión México donde entrevistamos a Netflix y algunas de la fotos realizadas para la revista Esquire America Latina junto a Gabriel Sama, actual editor jefe de CNET en Español, y que pronto se publicarán.

Cotejando las fotos del último documental acerca de Silicon Valley me he encontrado con cosas verdaderamente interesantes, un mundo que cuando uno regresa a España está muy lejos de la normalidad. La normalidad es donde vive uno y cuando ocurre que uno cambia de casa casi como de bar la normalidad se convierte en normalidades, es decir, que nada es normal o bien que todo es normal.

Hoy empiezo con Google, la locura de lo redondo, un dueto de Stanford que se ha convertido en un monopolio en red, el pequeño dictador que gobierna el mundo. En los siguientes post entraré en Facebook, Apple, Tesla, Fisker, Stanford y el Revolution el Museo de los primeros 2000 años de computación.

Google:

Quítate el traje, ponte shorts, usa zapatillas de colores y si en el camino eres un malabarista de los logaritmos seguramente tendrás uno de los trabajos más fascinantes que puedas soñar, eso sí, hasta que te canses y te cambies.

Google era un Google cuando empezó, digamos que hasta que salió a bolsa. Todo era creativo, exclusivo, innovador, atrevido y cautivador,,,después de salir a bolsa la cosa es bien disitnta. Google pasó de los 100 empleados a ya no se sabe cuántos y en ese camino de hacerse grande se ha hecho burgués, es decir, burócrata…ahora los cambios en Google y las aportaciones creativas tan reconocidas antes son más que discutibles: cuestión de cantidad y gestión/control de lo que hay.

Aún así visitar Google es casi acercarse al Mundo Feliz: comida a toda hora, guarderías, médico, masajistas, peluquer@s, personal trainer,,,todo para que no salgas de la caja de juguetes que es Google,,,y claro, al final la caja de juguetes frabrica genialidades que hacen que nuestra vida sea más fácil, accesible y a la vez controlada…

Lo primero que quise fotografiar es de dónde salió todo y fue aquí donde un amigo de Stanford me dijo: véte a fotografiar el primer Storage Server de Google que está en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Stanford. Y zas, foto. Y de piedra me quedé al ver un juguete de playmovil con dos cabecitas que han reinterpretado el mundo desde un garaje,,,La América fascinadora.

Google First Storage Server 1

Google First Storage Server 2

Google First Storage Server 3

Silicon Valley tiene eso, generosidad con el emprendedor y locura obsesiva de creer en lo que se hace, nada más. Todavía recuerdo cuando Bill Gates vino a España en zapatillas para reunirse con toda la Banca Española de entonces. Era cómico ver a los banqueros de traje oscuro y zapatos lacrados y de suela impoluta rodear con los caninos fuera de sí a un Bill Gates de vaqueros y zapatillas,,,cosas que ocurren en España.

Del Storage Server me fui a Google Plex y pasé de la cajita de juguetes al Circo del Sol que tanto me has fascinado siempre. Y me topo con el primer coche que utilizó Google para su ya sempiterno Google Street View que además de hacer nuestros trayectos más faciles aprovechó para chupar, literalemente, todas las redes wifi codificadas o no que se encontraba en sus paseos mapeadores. El coche de los mapas es más una mini nave satelital que un lada, discreción escondida.

El primer coche de google street view con las camaras montadas 1

El primer coche de google street view con las camaras montadas 2

Salgo de la habitación de los mapas y me encuentro con las Google Glass que recién había anunciado Sergey…Y la locura se apodera de mi,,,ahora que ya no necesito gafas para ver me voy a tener que volver a poner gafas. Gestos espasmódicos dictan ordenes y comandos a las gafas…uno piensa que el Silicon Valley es más una clínica de epilécticos que una de las áreas de más I + D + I (que cosas tienen el ser emprendedor) del mundo…El fotografiado está testeando el prototipo junto a su mustang clásico y su ñiño atado al asiento trasero…pasamos a otro Google Glass. Este cruza Google Plex absorto, no sé si las gafas lehan dado permiso para cruzar, lo cierto es que el semáforo está en rojo para mí. Con Goolgle Glass, en definitiva, tenemos garantizadas las conversaciones gesticulares,,,tanto decir que los españoles y los italianos gesticulamos mucho y ahora Google impone el cromosoma Gesto…Más allá de todo esto las gafas son una pasada casi adictiva.

Las primeras Google Glass en Stanford 1

Prueba con Google Glass en Google Plex 1

Volvemos a los coches de Google. Ahora se trata del Google Self Driving Car. Miro a través del cristal y el conductor no es conductor sino que está ausente del vial. El coche va sólo y se pasea por el Campus de Google Plex con un armonía insóita. Quizás sea este el futuro de la movilidad mecánica, yo me apunto sin duda a esta comodidad aunque los gringos lo ven más como una cuestión de aumento de la productividad: no están equivocados con eso empresarialmente aunque están muy equivocados humanamente.

Google Self Driving Car en prueba 3

Y así acabo con el primer capítulo de Una historia de Silicon Valley: Google con un mini paseo por Google Plex donde nada parece lo que es y donde las sombrillas no tapan el sol.

Google Plex 1

Google Plex 2

Google Plex 3

Google Plex 4

VCrown

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